TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÒN CON HIPERACTIVIDAD (TDAH)
Psic. Nydia O. León Escalante
Especialista en Psicología Clínica Infantil

INTRODUCCIÓN

La mayoría de las personas que trabajamos en el área de educación especial o en práctica privada hemos escuchado alguna vez la expresión: .es que es hiperactivo., .la maestra dice que es hiperactivo. .es hiperactivo, no se esta quieto. o .No entiende lo que se le explica., .le digo algo y al rato ya se le olvidó.; pero ¿hasta donde se entiende el concepto como debe de ser? ¿qué es lo que las personas quieren decir con .es hiperactivo.?. Gran parte de los padres de familia tienen la idea de que hiperactivo es simplemente el hecho de ser un niño que corre por todas partes, que no hace caso o que todo el tiempo quiere estar jugando. En realidad, hoy se sabe que no es así, que la hiperactividad es un trastorno que muchas veces viene acompañado por déficit de atención. También se desconoce que el origen de este trastorno es orgánico y que su tratamiento requiere de medicación. Considero que es importante informar sobre este trastorno, ya que si no es tratado como es debido, puede persistir hasta la edad adulta, ocasionando problemas para la persona en diferentes ámbitos de su vida: familiar, social, laboral, etc. dificultando el logro de metas. Además, muchos de los problemas escolares de los niños se relacionan con este trastorno y para muchos padres de familia, el hecho de conocer las razones de los problemas es un alivio.

El trastorno por déficit de atención puede ser con o sin hiperactividad (TDA y TDAH) y se considera el problema neuropsiquiátrico más frecuente que afecta a niños y adolescentes. Afortunadamente, hoy se sabe que el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno mejoran la sintomatología.

DEFINICIÓN ¿QUÉ ES?

Como se mencionó, el trastorno puede presentarse con o sin hiperactividad. Muchos de los problemas para aprender que los niños presentan en la escuela son debido a este trastorno: ya sea que el niño presente déficit de atención (le cuesta trabajo mantener su atención por largos períodos) o además de problemas de atención se presente la hiperactividad (dificultades para permanecer quieto).

De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales, el TDH es .un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad. con una duración mínima de seis meses, más frecuente y grave que el observado habitualmente en niños con un grado de desarrollo similar. Con .duración mínima de seis meses. se entiende que los síntomas se deben presentar como mínimo por seis meses para que se considere TDAH, es decir, si un niño tiene los síntomas por dos o tres meses probablemente no sea TDAH, si no que estén siendo causados por otros factores. Con la expresión .más frecuente y grave que el observado habitualmente en niños con un grado de desarrollo similar. se entiende que los síntomas son más intensos en comparación con los demás niños de la misma edad; es decir, todos los niños por naturaleza son inquietos, corren, o en ocasiones no atienden a la maestra, pero esto no quiere decir que presenten TDH, ya que en algún momento o en determinadas circunstancias son capaces de centrar su atención o de mantenerse quietos, lo cual es más difícil con los niños que presentan TDA.

DIAGNÓSTICO ¿CÓMO SABER SI MI HIJO TIENE TDAH?

Para saber si el niño presenta el trastorno, primero hay que conocer los síntomas y compararlos con la conducta del niño.

La base fisiológica de este trastorno es una disminución en el mantenimiento de la atención. Los niños con este trastorno son inquietos, se mueven constantemente, son irritables, rebeldes y en general no pueden mantenerse en una tarea por tiempo prolongado. Su aprendizaje es deficiente y no es debido a la inteligencia del niño, ya que la mayoría de ellos tiene una inteligencia normal o superior.

La mayoría de los niños con déficit de atención no hacen las tareas escolares solos y requieren de la ayuda de los padres para realizarlas. Los niños que padecen TDAH se caracterizan por tres tipos de conducta. Puede ser que el niño presente uno, dos o los tres tipos. Los tipos son: a) Hiperactividad, b) Distraimiento, c) Impulsividad

a) Hiperactividad: El niño se mueve constantemente. No necesariamente tiene que ser que corra por todos lados, sino con .movimiento constante. se quiere decir precisamente eso: movimientos constantes suaves con las manos o pies, balanceo de las piernas o del cuerpo en la silla.

Es posible que durante la comida el niño se levante varias veces de la mesa o haga varias cosas a la vez mientras juega o mira la televisión.

Es importante entender que existen dos tipos diferentes de hiperactividad. Uno, el causado por una situación particular, que puede desaparecer cuando la situación cambie o cuando el niño aprenda a manejar el estrés. El otro tipo, TDAH, lo causan diferencias neurológicas en el cerebro del niño. Los antecedentes del problema ayudan a que el médico decida si la hiperactividad se deben a un problema emocional o al TDAH. Para determinar esto, el médico realiza una historia clínica en la que hace varias preguntas a los papás del niño. Si el problema de hiperactividad, distraimiento y/o impulsividad empezaron en una época determinada de la vida del niño, entonces el problema puede ser causado por factores emocionales que causan ansiedad. En este caso es importante averiguar la causa de la ansiedad y esto se logra averiguando los acontecimientos ocurridos en el momento de la aparición del problema (por ejemplo: separación de los padres, divorcio, nacimiento de un hermanito, etc.). Por el contrario, si las conductas son crónicas y generalizadas, el medico considerará que se debe a TDH. Crónico significa que la conducta ha existido desde el nacimiento del niño y generalizada significa que la conducta dura en el curso del día.

b) Distraimiento: La información procedente del exterior, normalmente entra al cerebro por medio de nuestros sentidos. No toda la información es procesada o llega al cerebro sino que éste selecciona la más importante, la que nos interesa o la que nos sirve. Si no fuera así, nuestro cerebro estaría agobiado con tanta información. Por ejemplo, podemos estar en un lugar ruidoso y aún así escuchar nuestro nombre si nos llaman. Es decir, el cerebro selecciona información importante y la envía a las áreas necesarias.

Sin embargo, algunas personas tienen dificultades en eliminar entradas innecesarias (es decir, información innecesaria). Se distraen fácilmente y su lapso de atención es corto. Otras personas tienen problemas con entradas visuales (se distraen con los movimientos de la gente, con la formación de nubes, pájaros o moscas). Otros tienen dificultad con las entradas de sonidos (se distraen con gente hablando, el ruido de las bocinas de los automóviles, los teléfonos, etc.)

c) Impulsividad: Algunos niños antes de actuar, no se detienen a pensar, sino que dicen algo y se arrepienten de haberlo dicho antes de terminar. Contestan a las preguntas del maestro antes de que éste acabe de preguntar. Se enojan y gritan, tiran las cosas o le pegan a alguien. No aprenden de las experiencias pasadas por que no pueden detenerse el tiempo suficiente para reflexionar antes de actuar. Estos niños experimentan dificultades de conducta en casa, con los amigos y en la escuela.

Los anteriores son los principales síntomas del TDA, pero ¿cómo saber con seguridad si se trata de ese trastorno?. Debido a la existencia de numerosos tipos de posibles problemas para aprender y/o problemas emocionales que un niño o adolescente pueda padecer, se recomienda que un equipo de profesionales asuma la tarea de descifrar la causa.

Las incapacidades para aprender se diagnostican a través de los estudios de psicólogos y expertos en educación especial. Los primeros estudios evalúan la capacidad y potencial intelectual del niño. Los estudios siguientes evalúan el nivel actual de progreso en cada área académica. Si se encuentra una discrepancia entre la capacidad del niño y su rendimiento, se debe realizar una tercera serie de estudios para detectar si existen incapacidades para aprender.

¿QUÉ PUEDE HACER USTED?

Pida una entrevista con el maestro de su hijo. Descubra las áreas en las que su hijo presenta dificultades para aprender; descubra también sus habilidades para aprender. Usted debe conocer estos puntos fuertes para poder ayudar al niño a desarrollarlos.

También existen varias actividades fuera de la escuela en las que usted puede ayudar a su hijo a que tenga experiencias positivas. Para lograrlo, debe comprender cuáles son los puntos fuertes y débiles de su hijo. Usted ayudará a que el niño se tenga más confianza y a que mejore la imagen de sí mismo desarrollando sus puntos fuertes y al mismo tiempo compensando o reduciendo al mínimo los puntos débiles.

Cómo ayudar en el hogar.- Puede ser que, aparentemente, el niño le ignore o no le preste atención. En cambio, lo que puede suceder es que tenga un problema auditivo en la relación entre la imagen y la superficie. Si éste es el caso, entre en la habitación donde se encuentra su hijo y primero llámele por su nombre. Después de mirarle a los ojos, empiece a hablar.

Podría asignarle tareas o actividades a su hijo en las que él pudiera utilizar sus habilidades y por lo tanto las realizaría bien, en lugar de asignarle aquellas en las que puede fracasar.

RECUERDE

1.- Usted debe conocer todos los aspectos de las incapacidades y capacidades de su hijo. Podrá ayudarle sólo si conoce estos aspectos.
2.- Desarrolle siempre los puntos fuertes en lugar de exagerar los débiles.
3.- Sea firme. Nadie se preocupa tanto por su hijo como usted. Haga preguntas. Exija respuestas. Trabaje con la escuela para obtener la ayuda necesaria.
4.- Con la ayuda de la escuela, de otros profesionales y de usted, su hijo tiene grandes posibilidades de crecer y alcanzar el éxito.
5.- Es importante que usted conozca a fondo las características de este problema. Su médico le puede orientar.

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